me sabes a tonada bajo la lluvia
como el viento fresco que emana con el rocío
un guiño convertido en sal
como el caudal de tu sonrisa
déjame desprender mi piel de tus entrañas
leyenda escrita entre tus pechos
para enterrarme bien hondo
cual animalito
de nuevo en el calor de tu vientre.
reméceme
distráeme
revuelve mi pelo que llora por tí
en susurros de viento y vapor de agua
y la congoja de mi nudo ciego
ámame y déjame morir
porque así de nuevo surgiran melodías quietas
de tierra iluminadas
que hablan de tí, de mí y de nosotros
allá lejos
donde guardé lo mas triste
que humedece por tí mis pestañas.
entonces, que corra el reloj
aplastando momentos q no tuvimos
sumergiéndolos
colándose entre las piedras
como agua o como vino
de ese blanco al beberlo
tan eterno que nos embriaga
los momentos que nos quisimos
qué momentos!
tu barbilla sobre mi pecho
que imagino
o el rumor de la gente por la calle
contigo pero sin tí
que corra para olvidarme
para sentirte como viento en la carretera
por esa maquina del tiempo que inventamos
de momentos que flectamos y que aquí y allá
con tu sonrisa
o tu voz de niña
mi mujer de olvidos
sin querer y sin pensar
pegamos día a día en el collage de nuestra muralla.
si te lo digo
cállame.
sin besos, sin palabras
como lluvia en primavera
un diluvio
un silencio
cállame un cigarro con sabor a madera
mátame.